Ahora lo sabe, sabe la pura verdad, no le oculte ni un detalle, y me siento LIBERADA. Aunque culpable, no se por que razón. Las lagrimas me sirvieron para descargarme bastante, aunque no es suficiente, no me siento completa, no se logro lo que quería, una vez mas perdí. Pero bueno, valió la pena sufrir por una BUENA persona, y al fin, gusto de alguien a quien no voy a terminar odiando, como la mayoría de las veces. Gracias, contigo madure :)